Letras

De posturas e imposturas

He vivido en censura. Me he vetado yo misma buscando el apoyo de otros. Esperando que otros hagan lo que yo creo o lo que yo siento. Pelea abierta entre un deseo escondido y la comodidad del anonimato. Me he reconocido como mujer silenciosa, de pocas palabras. Abocada a ese punto de fulguración y desvanecimiento para ser llevada como brizna al viento, busco con afán la salida. Un manto me cubre y me asfixia. Mi propio veto, se convirtió en impostura.

La presión dispara el corcho del gaseoso mar espumante de argumentos de permanecer en silencio. La inconformidad me saca las palabras, las acciones y los sueños recónditos. La expresión de necesidades vitales. Por mí. Por mis hijos. En edad madura, me ocupo de aquello que me conmueve.

Me asalto y me libero de prisiones mentales. Enfrento los temores internos de una Narcisa que se ahoga al caer enamorada del reflejo de su imagen sobre el agua, o de quedar enredada con las serpientes de argumentos de la Medusa que te deslegitima con su mirada paralizante.

Me sumerjo en el silencio y suelto corazas vacías de protección, de las posturas radicales. Inmersa en océanos oscuros, desde la profundidad, acaricio, restauro esas raíces rotas que nutren mi árbol de vida. Despojada de amores propios, de amor propio, llego al amor común, a los cariños vitales con los que construyo mi vida diaria.

Pareciese que tan sólo por ahora, tienes la capacidad de expresar, como el modo único y viable para erguirte.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Su nombre*

Su sitio web*

Comentarios*